sábado, 18 de mayo de 2013

Reseñas discos Abril y Mayo

Para no hacerlos andar entrando a dos blogs diferentes y mientras preparo un espacio mejor en donde las secciones estén por separado, acá les dejo los discos que recomendé para Mujeres Al Día durante Abril y Mayo. A comprarlos, eh? Nada de descargas ilegales :P







Artista: Abel Pintos
 Álbum: Sueño Dorado (2012)
Sello:
Calificación: EXCELENTE
Sueño Dorado es el disco que cualquier artista a lo largo de su carrera soñaría con grabar; un trabajo redondo, lleno de canciones que aunque no lo pretendan terminarán siendo clásicos. Tiene unas letras impresionantes, pero por sobre todas las cosas éste es el disco que consagrará a Abel como un verdadero peso pesado dentro de su generación. Su voz a evolucionado impresionantemente llenándola de matices y sensibilidad sentida y se nota cuando en “No me olvides” canta “seguro vos encuentres/quien te quiera de verdad…” y uno ya imagina el desamor de la historia detrás de esta agridulce melodía. Hay bellos toques de pop pero se acoplan perfecto, como la hermosa “Todo está en vos” o el tema que da título al álbum.  Cualquier otra cosa que les pueda contar de este disco es poca. Éste es Abel Pintos, bienvenidos a su mundo.
Canción clave:  ¿Hace falta que hable del cover de “Cactus” y que les diga que es todavía mejor que la versión de Gustavo Cerati, su autor? En serio, no me hagan decirlo.
 
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Artista: Bruno Mars
 Álbum: Unorthodox Jukebox (2013)
Sello:
Calificación: MUY BUENO
Bruno Mars es un verdadero camaleón. Puede hacer pop inteligente, reggae o simplemente sentarse solo con un piano y todo lo hace bien. Este disco, bastante conceptual y que abarca varios géneros viene a dejar en claro que nadie mejor que él para reclamar ese trono vacante dentro del abandonado reinado del pop masculino, pero con una propuesta mucho más completa. El primer single, “Locked Out of Heaven” ya es un gigantesco hit global en el que hace una interesante mezcla de  sonidos setentosos que lo vuelven irresistible a la hora del baile. En “Treasure”y en “Moonshine” rinde homenaje al primer Michael Jackson y nos manda de viaje a comienzos de los años ochenta (sintetizadores incluidos y todo). “Show me” es un reggae dulzón y fumón que en cualquier otro artista hubiera sonado a forzado pero que aquí calza a la perfección. La balada estilo años cincuenta “If I Knew” corona un disco al que pedirle más cosas sería un verdadero abuso.

Canción clave: “When I Was Your Man” es lo más crudo del disco, tanto en su letra como en su concepto. Solamente están en esta canción la voz de Mars, el piano y un corazón desgarrado. Sublime. 

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Artista: Alejandro Sanz
 Álbum: La música no se toca (2012)
Sello: Universal
Calificación: BUENO
Una sensación de tibia tristeza sobrevuela el último álbum de Sanz, de pérdida y vuelta a empezar. No es un disco lleno de hits, como si lo fue por ejemplo su aclamado y súper vendido Mas (1997). Este es más bien un disco maduro, musical a más no poder y de una lirica muy cuidada.  Pisa en falso cuando intenta con el inglés (en“Down”) pero acierta cuando va por su lado más rocker (en “Llamando a la mujer acción”). Un álbum que seguramente será más bienvenido por sus fans más fieles pero que en líneas generales no defrauda.
Canción clave: “No me compares” suena tan real cuando entona “ahora no quiero espamientos/tan solo una charla tranquila entre dos“ que casi se puede sentir el dolor en su voz.  

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Artista: Maroon 5
 Álbum: Overexposed (2012)
Sello: A&M Records
Calificación: MUY BUENO
Pop para la radio. Esa parece al menos la premisa del último disco de Maroon 5, y no está mal. Todo el álbum  alterna entre melodías cercanas al reggae (en la pegajosa “One more night”)  y otras que coquetean con éxito con la electrónica (en “Fortune teller” donde canta despreocupadamente que “nunca cambiaré/pero quiero que te quedes/no se que decirte/no soy una rueda de la fortuna”). La banda cumple y entrega una colección de canciones que no pasarán desapercibidas por el público en general. Para disfrutar a todo volumen en una fiesta o en la comodidad de sus auriculares.
Canción clave: “Daylight” deja bien en claro que la banda de Adam Levine está preparada para llenar estadios al mejor estilo Coldplay, encendedores ( o smartphones encendidos) en alto y todo. 

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Artista: Fito Páez
 Álbum: El amor después del amor XX años en vivo  (2012)
Sello: Sony Music
Calificación: MUY BUENO
Fito Páez es de esos raros artistas que no gustan de hurgar mucho en su pasado, que escapan de vivir de las glorias de antaño. Quizás por eso es aun más atractiva la idea de escucharlo reversionar su álbum más representativo veinte años después de su salida (allá por 1992). El recorrido de los temas es idéntico al del registro original, lo cual convierte a la escucha del mismo en un emotivo viaje sin paradas a los noventa. Faltan los invitados originales (Mercedes Sosa, Celeste Carballo, el omnipresente Flaco Spinetta) y la voz de Fito ya no es la misma, pero cuando llega el final con “A rodar mi vida” toda crítica negativa se borra de un solo plumazo.  Un álbum (que viene con su show en DVD) que deben tener.
Canción clave: Emociona escucharlo recordar el momento en que conoció a la musa inspiradora del álbum original, Cecilia Roth, allá por 1991. “No podíamos entender como una chica tan hermosa se había fijado en un sujeto como yo” dice, casi con un nudo en la garganta, e inmediatamente después suena “Un vestido y un amor”.  No apto para almas demasiado sensibles.

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Artista: No Doubt
 Álbum: Push and Shove (2012)
Sello: Universal
Calificación: MUY BUENO
Que Gwen Stefani se tomó demasiado tiempo para proyectos personales, que a la banda le tomó casi cuatro años encontrar la inspiración para grabar nuevo material. Ok, basta de rumores. El nuevo álbum de No Doubt esta acá, y cumple con creces su cometido. El disco arranca con “Settle Down”, una canción contagiosa que mezcla ska y rock de casi seis minutos que anticipa el clima predominante. La apuesta sube con “Looking Hot” y uno puede casi ver a Gwen arrastrándose por el piso mientras canta “Se que querés mirar/no podes evitarlo y no me importa/asi que mirame/porque eso es lo que quiero”. La banda volvió lista para recuperar terreno y no hay nadie que les haga sombra.  Uno de sus mejores discos hasta la fecha. Altamente recomendado.
Canción clave: El sabroso reggae “Sparkle”  puede volverse peligrosamente adictivo para corazones rotos. Escuchar con mucho cuidado. 

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Artista: Miranda!
 Álbum: Luna Magistral (2012)
Sello: Pelo Music
Calificación: MUY BUENO
Para un grupo como Miranda!, quizás el último bastión del pop nacional hoy por hoy en el país, editar un disco doble en vivo-más el DVD del show en cuestión-fué sin dudas una apuesta riesgosa. Pero la banda de Ale Sergi sale airosa del trámite con un registro que contagia alegría pero que no se preocupa por sonar prolijo, sino más bien por transmitir emoción al escucha. Hay invitados especiales-Chano de Tan Biónica, Emma Horvilleur-pero no suman ni restan. Las 28 canciones del álbum han sonado tanto en nuestra cabeza durante la década de vida de la banda que es casi como escuchar un “grandes éxitos”, el cual les costará dejar pasar, se los aseguro. Un disco para escuchar sin restricciones.
Canción clave:  Los mash-ups del disco no tienen desperdicio, pero lo que lograron en “No pero no” y en “Ya lo sabía” le mojan con elegancia la oreja a Madonna. Perdón, Reina.-

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Artista: Robbie Williams
 Álbum: Take the crown (2012)
Sello: EMI
Calificación: BUENO
El nuevo disco de Robbie no es muy novedoso que digamos. De hecho y por su parecido, es casi un hermano menor de su álbum Intensive Care, del año 2005. Pero atención, que eso no es algo malo; aquí también hay muchas canciones adultas (“Be a boy” y “Different” son un claro ejemplo de ello), buenas letras y como en aquella ocasión, hay una canción que debería haber quedado fuera del disco (Hey Wow yeah yeah). Es una verdadera lástima que la alegría bailable que prometía con “Candy”-el primer single- no se haya cumplido con el resto del disco, pero es Robbie, y a él siempre le perdonaremos todo. tranquilo , señor Williams, la corona sigue sobre su cabeza.

Canción clave: La letra de “Different” es un poema con música. Solo por esta canción deberían comprar el álbum, créanme.-

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Artista: Raly Barrionuevo         
 Álbum: Rodar (2012)
Sello: DBN
Calificación: EXCELENTE
Cierren los ojos por un momento e imagínense en un recorrido por el norte argentino, sintiendo a su paso cada aroma, cada color y cada rostro. Ese viaje nos propone Raly en este hermoso y emotivo álbum, creado particularmente para los corazones viajeros. “Mi destino serán los misterios” canta en “Mochileros” al compás de una melodía campechana, y uno se imagina en la puna en el medio de la noche. Se anima a una cumbia en “Luna de Albigasta” mechada al final con la cumbia “Luna” de Ráfaga (¿se acuerdan?).Su voz también es suave bálsamo en la hermosa “Duerme” que cierra el disco y que será un alto momento cuando la toque en vivo.  Las palabras sobre este disco sobran, permítanse disfrutarlo y descubrirlo entonces ustedes mismos. Imperdonable dejarlo pasar.  Buen viaje.
Canción clave: “Porque el sol parece lluvia, el trigo verde girasol” canta en “El sol parece lluvia”, una hermosa canción nacida de una frase que el sobrino de Raly le dijo hace años da lugar a uno de los momentos más altos de este recorrido. 

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Artista: Justin Timberlake
 Álbum: The 20/20 experience (2013)
Sello: RCA
Calificación: BUENO
Justin ha llegado lejos para dejar en claro su identidad como un verdadero artista pop adulto. Mientras el pulso de los charts de su país natal marca que hoy por hoy si no hacés electrónica o dance no existís, él se da el lujo de lanzar un álbum que más lejos de intentar emular estos sonidos de moda no podría estar, y el resultado es algo mixto. Al igual que en su disco “FutureSex/LoveSongs” el coproductor es Timbaland pero ya no estamos en 2006, lo cual hace que la escucha de algunas canciones como “Body Count” o “That Girl” suene algo anticuada. Le va mejor cuando mezcla el jazz y el R&B en “Suit & Tie” (con participación de Jay-Z). Es probable que este disco no pase a la historia como lo mejor de su carrera, pero deja en claro que Timberlake busca más que simplemente hacernos bailar, y eso es algo que hoy, se agradece y mucho.  
Canción clave: “Mirrors” es una pequeña obra de arte. Si van a comprar este disco, ésta es la canción que les recordará porque lo hicieron. 

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Artista: Juanes
 Álbum: MTV Unplugged (2012)
Sello: Universal
Calificación: MUY BUENO
Todo artista latino que se precie de cierta popularidad tarde o temprano terminará grabando un unplugged (desenchufado) para la cadena MTV. Sin embargo Juanes, al igual que su compatriota Shakira lo hiciera en su momento, logra convertir este recorrido por sus hits en una entretenida colección de reversiones, entre las que sobresalen “Fijate bien” (de su primer álbum solista) y “Es por ti”, que al perder sus arreglos originales terminan ganando en emoción. Su nuevo tema “La señal” suena tan cómodo entre tantas canciones conocidas que  no desentona en absoluto.  Si nunca escuchaste a Juanes, esta es una muy buena oportunidad para comenzar a hacerlo.
Canción clave:  El duo con Joaquín Sabina en el casualmente llamado “Azul Sabina” es la cereza de la torta. Para escuchar una y otra vez.

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Artista: Rihanna
 Álbum: Unapologetic (2012)
Sello: Sony Music
Calificación: MUY BUENO
Rihanna está en llamas. Sin dudas la estrategia es clara; sus representantes quieren que nos empachemos de ella y de esa voz melosa y sexy, y lo están logrando. Este es su cuarto álbum consecutivo en cuatro años, pero lejos de tratar de posicionarla a nivel mundial este trabajo suena más preparado para allanar territorio en estados unidos que en el resto del mundo. Sin embargo no defrauda; exige su voz al máximo en “What now” y demuestra que puede pisarle los talones a Beyoncé sin parpadear. “Nobody´s business” es un dúo con Chris Brown en el cual dejan en claro que nadie excepto ellos pueden opinar de su conflictuada relación. Un disco que, a caballo de su mega hit “Diamonds”  sigue su escalada por un lugar en el reinado pop.
Canción clave: El lentazo “Stay” a duo con Mikki Ekko nos recuerda porque extrañamos tanto a los temas lentos en los charts.

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Artista: Christina Aguilera
 Álbum: Lotus (2012)
Sello: RCA
Calificación: MUY BUENO
Es una verdadera pena que durante los últimos años la gente haya estado más preocupada por los cambios hormonales de Christina Aguilera que por su música. Pero mientras todos chismorreaban, ella fabricó un disco pop perfecto que es la envidia de cualquier otra estrella de su generación. Para lograrlo hizo equipo con Max Martin, que en su momento componía  y producía para las filas enemigas (Britney, N’sync) y el resultado está a la vista; “Let there be love” será un gran hit bailable y sin necesidad de remixes, mientras que “Blank Page” es la balada por excelencia (“soy una página en blanco /esperando por vos/ para devolverme la vida” canta, casi ruega en esta conmovedora canción). El dúo con Blake Shelton (su ex co equiper en The Voice USA) en “Just a fool” se lleva todas las palmas. Bienvenida de vuelta, Christina.  Un diez felicitado en pop de calidad.
Canción clave: Escúchenla cargar contra sus críticos más feroces en “Shut Up” donde los manda a…lavar los platos, pero sin esponja ni detergente, ¿se entiende?.-

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Artista: Vicentico
 Álbum: 5 (2013)
Sello: Sony Music
Calificación: MUY BUENO
El nuevo (y quinto) disco solista de Vicentico llegó casi sin hacer demasiado ruido. Tal vez no fue buena idea utilizar a “Creo que me enamoré” como primer corte (menos alegre fue que terminara en la propaganda de un agua saborizada) pero el disco, como un todo, es perfecto. No se nota aquí la presión del hit, y eso se agradece cuando se escucha a Vicentico arder como nunca antes en “Carta a un joven poeta” o en el exquisitamente bien logrado cover de ABBA “The winner takes it all”( aquí rebautizado “Solo hay un ganador” y que pone los pelos de punta). Vicentico tiene gigantescos hits radiales, pero hasta ahora no había logrado un álbum tan redondo como éste. Mención aparte para el arte de tapa y para…la mano de Vicentico, obvio.
Canción clave:   La presencia de su esposa, la genial Valeria Bertucelli en “No te apartes de mi”, original del gigante Roberto Carlos y en “Esto de quererte”, una reversión del tema de… ¡Xuxa! Prohibido no escuchar este disco. -


Y mi musa dónde está?...



Heme aquí sentado, a la espera de un rico tostado y su respectiva gaseosa en un coqueto barcito de nueva córdoba, de esos que te hacen sentir que están en nueva york al menos por un ratito. Estoy a la espera de la inspiración necesaria para concebir una idea que este realmente buena, que valga la pena desarrollar. Para variar siempre ando a las corridas pero hoy se ha producido uno de esos milagros mediante el cual se me han generado un par de horas libres para poder relajarme mientras espero que comience mi clase de teatro. Afuera es un caos bastante bravo; hay paro de transportes otra vez y la ciudad se encuentra sitiada. Es martes pero parece un domingo de esos previos a un lunes feriado, sobre todo cuando veo la gente que camina por el medio de la calle. Mientras la policía observa con atención toda la escena, cada movimiento. Yo en cambio estoy decidido a encerrarme en mi propio mundo. Mientras escribo la chica que se acerca a tomarme el pedido me mira fijamente, sobre todo porque fui bastante insistente en pedirle una mesa bien alejada pero igualmente iluminada para poder concentrarme. Me han dicho, por otro lado que cuando escribo empiezo a hacer unas muecas bastante raras, por lo cual que me miren raro no me preocupa por lo cual sigo en lo mio y no le doy importancia. A menudo me pasa que la inspiración suele tomarme por asalto una hora antes de la fecha limite de entrega, pero hoy me vine decidido a romper con ese esquema de trabajo que por lo general rinde frutos pero me deja de cama. Pero empiezo a escribir y suena el celular. Es el cuidador de mis días que reclama mi presencia. Es un llamado que no puedo dejar de atender, lo sé, lo saben. Después de llevar sus preocupaciones a buen puerto, corto y vuelvo a mi cuaderno. Aun no llego a la notebook asi que me digo a mi mismo que soy de esos escritores de la vieja escuela, por no decir de bajos recursos.  Pero el momento de inspiración se ha ido ¡diantres! ¿y ahora? ¿en que estaba?
Vuelvo a empezar de cero. De fondo suena Serrat. Su música es narcótica, es imposible escuchar Mediterráneo y no deshacerse en elogios hacia el catalán. Que poeta mas increíble, se me pone la piel de gallina. Su música es sublime pero ¡un momento! ¿voy a hacer una columna sobre Joan Manuel? No puedo. No. Mi maldita adicción a las redes sociales me mantiene pendiente del celular aunque no quiera. Debería haberlo apagado, pienso. De repente miro el reloj y ya estoy a media hora de mi clase. No hay posibilidad de concentrarme, me he relajado a tal punto que tengo la mente en blanco. Parece que mi viejo tiene razón en eso de que trabajo mejor bajo presión, por mal que me pese. Pago mi cuenta y vuelvo al mundo real. Me despido de la moza que me regala una sonrisa forzada. Empieza a sonar  Silvio Rodriguez. Faltan cinco minutos para las ocho de la noche. Hora de empezar con la función. Saco de la valija al actor. Nos vemos en la próxima, si ven alguna musa por favor ¿le pasan mi mail?.-


lunes, 6 de mayo de 2013

Dónde va la gente cuando llueve?...


¿Dónde va la gente cuando llueve? Esa era la pregunta y titulo de una canción de los setenta, de la cual seguramente no sabían hasta ahora y mientras leen estas líneas les preguntan a sus padres que están cebando mate de qué diantres estoy hablando. Pero no nos vayamos de tema ¿alguien alguna vez se lo pregunto en serio? ¿A dónde vamos cuando llueve? ¿Por qué corremos? A que le tememos? No, no estoy bajo los efectos de ninguna droga ni me golpee en la cabeza, quédense tranquilos. Pasa que soy de esas pobres y románticas almas que disfrutan de los días de lluvia, de caminar tranquilo y despreocupado con una sonrisa dormilona  en la cara. Porque la lluvia puede ser alegría o melancolía, pero también tristeza y hasta dolor cuando la madre naturaleza cierra los ojos y el desastre causa estragos.
Mientras tanto, ahí afuera el resto de los mortales corre despavorido como si estuviera cayendo acido en gotas o los marcianos estuvieran invadiendo la tierra. Un espectáculo para alquilar balcones es cuando los que corren desesperados a guarecerse se topan con los que simplemente se quedan ahí parados bajo el agua sin saber qué hacer, casi como si se hubiesen oxidado y perdido toda capacidad de movilidad, casi como si fueran robots de carne y hueso, humanos a pesar de todo.
Están también aquellas personas que disfrutan caminar bajo la lluvia. Solos o acompañados, allá van caminando abrazados mirando vidrieras o caminando por la plaza pero sin mojarse ni un pelito. He aquí la diferencia entre ellos y yo, estimados lectores: yo nunca tuve ni tendré un paraguas. La historia es algo loca pero recuerdo claramente cuando siendo aun un niño vi en la tele que un señor había muerto porque un rayo había caído sobre el paraguas que cubría su cabeza y eso fue todo;  a partir de ese momento era mirarlo y ver el arma del diablo materializada. No me está protegiendo del agua, me está poniendo en peligro, pensaba. El mal materializado en algo tan común ¿cómo era esto posible? Mi imaginación no tenía límites a la hora de encontrarles significados a las cosas y si éstos eran exagerados o de película, mejor.
Fui creciendo. El miedo por el paraguas se diluyó y fue derivando en este loco amor. En esta loca sensación que se apodera de mi cada vez que siento la caída de la primera gota sobre mi cabeza. Soy así, como ya les he contando antes; mitad cuerdo y cerebral, mitad pájaros volando.  Yo los invito a que se jueguen y uno de estos días se olviden del piloto, del paraguas y salgan pero no cuando diluvia, sino cuando cae esa lluviecita suave que empapa las calles y sientan el olorcito a tierra mojada, cierren los ojos y vean desde otra perspectiva mucho más libre y relajada. Eso si, por las dudas pasen primero por la farmacia y cómprense un par de antigripales. No vaya  a ser cosa que por andar dándole bolilla a éste quien les escribe terminen enfermos o con fiebre. Hasta la próxima.
Ah, me olvidaba. Si tienen padres muy jóvenes les cuento que la canción a la que hago alusión al comienzo es de Miguel Cantilo, prócer del rock nacional. Tarea para la semana el googlearlo y descubrirlo.-


lunes, 15 de abril de 2013

De brujas, espiritus y aparecidos...



Muchos somos los que en algún momento de nuestras aventuradas vidas hemos tenido algún tipo de experiencia cercana a lo sobrenatural o a lo desconocido, amén de vivir en una provincia que tiene fantasmas famosos y hasta populares por llamarlos de alguna manera, como la tristemente célebre pelada de la cañada que solía atormentar a los desdichados transeúntes de la vieja zona de barrio Güemes o la famosa novia blanca, que al llegar hasta el cementerio san jerónimo  atravesaba la pared cual si fuera una puerta, espantando al taxista que la llevó hasta el desolado destino final. Y esto es solo por nombrar los más conocidos. Llega el punto en que sus historias se vuelven casi parte del folklore de cada ciudad. Lo cierto es que cuando nos pasa algo “raro” después del susto inicial y sin analizarlo muy fríamente es probable que terminemos encontrándole alguna explicación racional para dejar de preocuparnos del asunto y no volver a pensar en ello. En mi caso tengo algunas historias personales que probablemente le quiten el sueño a más de uno, y como soy muy considerado con ustedes, mis fieles lectores…les compartiré a continuación…
La sombra.
Una tarde invernal, a eso de las siete de la tarde nos encontrábamos jugando con mis hermanos en el pasillo que unía al complejo en el que vivíamos. De repente divisamos sobre la puerta del último departamento lo que parecía la sombra de un niño. Mi hermano menor, llevado por su inocencia comenzó a llamarla. Pero había un detalle; la sombra no le pertenecía a nadie. Se quedo allí, sin hacer nada, casi como si estuviera mirándonos fijamente. Al darnos cuenta de esto salimos corriendo despavoridamente. Cuando por fin logramos arrastrar a mi mamá hasta el lugar ya no había nada.  Esa fue la última vez que jugamos en el lugar y durante años no tocamos el tema…hasta hoy.
El hombre sin cabeza.
Una madrugada de esas lluviosas pero serenas de principio de otoño, me desperté de repente y allí estaba, parado frente a mi cama, una figura fantasmal vestida con nada más que una camisa a rayas. Había un pequeño y terrorífico detalle; le faltaba la cabeza, Yo tenía solamente seis años. Estaba petrificado. La figura se incorporó para acercarse a mí, como si estuviera mirándome y, en ese preciso instante de casi contacto brotó de mis pulmones el grito más desgarrador que jamás he dado. La figura se esfumó, no sin antes echarme una última “mirada” desde los pies de mi cama antes de perderse en la noche.  Nunca supe que fue lo que paso, pero desde esa noche ninguna camisa queda fuera del placard bajo pena de destierro.
El perro del diablo.
Durante la década del setenta mis abuelos tenían una casa en barrio san Vicente. Cierta noche al volver del trabajo y en el largo trayecto que separaba la parada del colectivo de su casa mi abuelo empezó a sentir que lo seguía alguien, concretamente un perro. Lo sentía caminar y gruñir, por lo cual sin darse vuelta empezó a acelerar el paso. Después de varias cuadras a oscuras y al llegar al primer poste de alumbrado mi abuelo finalmente tomó coraje y detuvo la marcha para enfrentarlo y que lo dejara tranquilo, pero al darse vuelta se dio con que no había absolutamente nadie. Ni rastros del perro ni de cualquier otra criatura. Extrañado siguió camino, pero apenas se movió de la luz del reflector empezó a sentir de vuelta el acoso del animal en cuestión. Ni lerdo ni perezoso, mi abuelo, que de estas cosas decía no creer absolutamente nada, empezó a correr hasta llegar a su casa. Desde esa noche nunca más volvió a utilizar ese camino, ni siquiera de día.
 Y con estas últimas líneas me despido, mis queridos lectores, esperando que hayan disfrutado como siempre de las ocurrencias de quien les escribe y deseándoles dulces sueños…si es que alguna vez pueden volver a dormir. Hasta la próxima.-


sábado, 30 de marzo de 2013

Amor es...



Hace ya algunos años, apenas cumplidos mis veinte y con la cabeza tan llena de rulos como de ideas empecé a maquinar la idea de dedicarme a la música. La cuenta, me decía en ese entonces me cerraba bastante bien; tenía una voz decente, tocaba la guitarra y escribiendo me defendía. Hasta ahí todo muy lindo. Cierta tardecita de invierno en medio de una juntada les comenté este proyecto a mis amigos más cercanos, y su apoyo fue total. Empecé entonces cual niño con juguete nuevo a mostrarles mis escritos con algo de timidez y noté con mucha alegría como iba ganando su atención con cada nueva hoja que leían. Mi ego estaba por las nubes, porque si hay algo que rescato de mis amigos es su objetividad; si algo no les gusta, son terminantes y si no te gustó su honestidad brutal, a llorar al campito. La tarde se convirtió en noche, y poco antes de despedirnos, algunas cervezas de por medio uno de ellos me dijo, con algo de picardía: “Che, muy buenas tus letras, pero te faltaría que escribieras alguna de amor, vos me entendés, no?”. Abrí los ojos bien grandes y asentí casi en silencio. Nos despedimos rápido por el frio y cada uno tomó un camino diferente en medio de la madrugada.
Amor. Llegué a casa y empecé a releer cada hoja, cada canción, cada párrafo. Nada. Ni un ápice del sentimiento en cuestión. Abundaban, eso sí, dragones, lluvias torrenciales y problemas de diversos tenores, pero de amor ni noticias. Caí en la cuenta de que no podía escribir de algo que no había sentido nunca, me dije a mí mismo. No al menos en el tenor de las grandes canciones de amor que todo el mundo conoce.  Estaba entrando a mis veinte años y aun no me había enamorado, y de repente me empecé a preocupar y mucho. Porque para ser un artista con todas las letras tenía que conocer de todo para poder escribir, nutrirme de cada experiencia de vida, y a mí me estaba faltando el condimento principal de todo gran autor que se precie como tal.  Ya no podía seguir siendo indiferente. Así empezó mi aventura inesperada hacia las tierras de Afrodita (o de Venus, según que versión de la historia prefieran ustedes).
Sin embargo, detrás de toda mi lógica y de las montañas de libros leídos sobre el tema, nada podía prepararme para lo que estaba a punto de vivir. Resumiré todo con decir que los resultados fueron absolutamente desastrosos.  No negaré que al principio me divertí, pero con el tiempo fueron más las lágrimas derramadas por el desengaño que las canciones que quedaron plasmadas en mis cuadernos. Verán ustedes, mi error fue creer que esto era algo sobre lo cual podía experimentar y volver a casa a escribir como si nada, cuando la realidad era que iba a ser la experiencia más importante de mi vida de adultez. Cuando después de años de irme a dormir rezando porque ahí afuera hubiera alguien destinado para mi, finalmente el amor, el verdadero amor llegó a mí. Casi como el más dulce de los accidentes. En el momento justo en que dejé de buscarlo y cuando la esperanza se estaba desdibujando. De repente todo comenzaba a tener sentido, y la idea de compartir mi vida con alguien ya no parecía tan descabellada.  Deje de preocuparme por escribir la canción perfecta y el sueño de cantar fue quedando de lado. Lo que había comenzado como una fría e inexperta búsqueda de inspiración se había convertido en la base de mi cambio de óptica sobre la vida misma. Es por eso que cuando alguien pregunta ¿Qué es el amor? Solo atino a sonreír al recordar mi experiencia y dar gracias por haber descubierto el verdadero significado de lo que es amar, y ser amado. Amor es…ahora les toca a ustedes. Hasta la próxima.-